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Mayo 23, 2012, 12:35
Atomic  |  Zona Creativa  |  Gran Biblioteca (Moderador: Líam)  |  Tema: [Relato]Dragones: La sangre de la doncella Búsqueda Avanzada
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Tema: [Relato]Dragones: La sangre de la doncella  (Leído 130 veces)
Breaker_Blaziken

Teniente de la Infratorre



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« : Julio 11, 2011, 15:51 »

Aclaracion: Esto es un libro que estoy escribiendo, pero lo voy a ir publicando auqi para forzarme a escribir, igual tardo un poco entre capitulo y capitulo por la tonteria d eir a registrarlo y tal xDDDD. Espero que os guste y por favor, sed criticos, decidme en que fallo en que acierto y sobre todo, no me dejeis no acabarlo!!!!!!! Sin mas, espero que os guste esta historia made in me Smiley


Capitulo 1:


   Era una noche de Primavera en la pequeña ciudad de High Valley. Una pareja de adolescentes estaba a solas en un parque, sentados en un banco, justo al lado de una fuente, y rodeados por gran cantidad de arboles con sus correspondientes caminos de tierra que se iban enrrevesando mas y más; los jóvenes estaban equipados con una botella de vodka y otra de limonada. El chico estaba sirviendo a la chica en un vaso de plástico mientras mantenían una pequeña conversación y se reían juntos.

Me alegro que hayamos venido esta noche los dos solos.- Dijo el chico pasándose la mano por su pelo rubio, mientras sus ojos marrones se centraban en los ojos claros de ella,de un azul invernal; había una ligera brisa por lo que esa noche se había vestido con una sudadera con cremallera negra sobre su camiseta blanca favorita a juego con unos vaqueros raídos y unas deportivas gastadas.
Bueno... parecías mas soso de lo que en realidad eres Owen, creia que me aburriría mas.- La chica le guiño un ojo, rio y dio un traguito. La joven era castaña, de pelo liso y ojos azules. Bastante guapa. Llevaba una camiseta negra y una minifalda con unos legins.- Aun asi yo tambien me alegro de haber venido...

   Ambos comenzaron a acercarse poco a poco en el banco, al joven se le notaba intranquilo y se puso como un tomate mientras cogia la mano de la chica- Evelin...
ésta sonrió: - ¿Que haces? - Le pregunto con un tono picarón.

Pues... Esto.- Owen le dio un beso sin avisar. Solo fue un roce de medio segundo, enseguida se aparto y la miro a la cara. Esta se quedo sin respiración unos instantes, antes de lanzarse hacia el y empezar a besarlo apasionadamente. Ambos se acercaron mas aun y empezaron a rodearse con los brazos ajenos a lo que pasaba a su alrededor...

De entre los arbustos empezaron a aparecer, sin emitir sonido alguno, cuatro personas que se estaban acercando hacia ellos, rodeándolos poco a poco. Uno de ellos, cuyo pelo, negro con mechones rojos, se mantenía en alto gracias a la gomina se toco el piercing en forma de aro y sonrió antes de dar unos toquecitos en el hombro al chico que, sobresaltado, se alejo de la chica y se quedo paralizado por el miedo.

Vaya, vaya... ¿Que tenemos aquí? Un par de tortolitos a la luz de la luna.- Dijo con sorna mientras los miraba fijamente con sus ojos, que brillaron dejando entrever que sus pupilas eran de un tono cobrizo
Sangre fresca jefe.- Dijo otro de los extraños, con un tono de emoción en su voz, guiñando un ojo. Este se intento alisar un poco el flequillo de su peinado mas neutral que el de sus compañeros, también negro. Vestía igual que el resto de sus compañeros, con una camiseta negra de lo que parecía un grupo de rock. Este en particular tenia arrancadas las mangas de una camiseta de AC/DC.
No deberíais estar en el parque a estas horas, suele estar lleno de gente mala que se dedica a atacar a parejitas distraídas.- Volvió a tomar la palabra el primero, que saco un mechero y se encendió un cigarro que acababa de sacar de un paquete.- ¿Y sabéis lo que les pasa a esas parejitas indefensas?

Uno de los recién llegados agarro a Evelyn y la levanto, lo mismo hicieron otros dos con Owen. Mientras ella intentaba zafarse moviendo brazos y piernas el chico seguía sin reaccionar, parecía totalmente aterrorizado, con la cabeza agachada y sin emitir ni un solo sonido. La joven empezó a gritar pidiendo auxilio e incluso consiguió dar una patada a uno de los tipos que la sujetaba, el cual ni se inmuto.

Grita lo que quieras, nadie podrá oírte.- El extraño sonrió y dio una nueva calada.
¡¡¡A del barco marineros!!! .- Exclamo una voz algo aguda pero potente. Todos miraron al lugar de donde procedía esta. Hacia ellos se acercaba un chico. Este no tendría mas de quince o dieciséis años. Al principio solo se podía distinguir su silueta pero a medida que se aproximaba a una farola se pudo observar que era moreno, tanto de piel como de pelo e iba ataviado con ropa oscura, con una sudadera en la que se podía leer “We believe” y, lo mas extraño de todo, un sombrero hecho con papel de periódico sobre su cabeza.- Soltad a esos grumetes antes de que me enfade.- Volvió a decir con una voz aflautada con una marcada entonación al final.
¿Esto es una broma? - Pregunto el que agarraba a Eve, un joven de unos 20 años con la cara llena de piercings, un tatuaje que le ocupaba todo el brazo y una cresta bastante llamativa que seguro le había costado un buen rato peinarse. En su camiseta podía observarse la calavera de Misfits.- ¿Ahora estamos en la isla del tesoro o que?.- Todos se rieron con este comentario.

   El líder de la banda se acerco al recién llegado hasta quedarse a unos pasos de el, lo miro de arriba a abajo y dijo con su habitual tono de superioridad y desafiante:

¿Algún problema capitán Esparrago? .- Algunos siguieron riendo. Otros se callaron totalmente para escuchar lo que pasaba
Esta zona pertenece a ¡mi!.- remarco el mi.- tripulación, no me gustaría tener que realizar un abordaje así que suelten a esos grumetes y váyanse.- Hizo un gesto con la mano señalandoles por donde se podían ir.
¿O si no?.- El hombre tiro el cigarrillo, lo piso, y se acerco mas al Capitán, quedándose a un palmo de este, El capitán seguía mirando al frente, sin hacer caso a la cara de su oponente, que le pasaba una cabeza de altura.

   El chico empezó a hacer aspavientos, como si llorara, lo cual noto uno de sus captores que, con tono burlón, le dijo.

¿Que pasa bebe? ¿Tienes miedo? .- El chico levanto la cabeza, se estaba riendo, consiguió coger del brazo al tipo que le hablaba y con aire de autosuficiencia por fin dijo algo.- ¿De quien? ¿De ti gilipollas?.- Owen lo agarro mas fuerte, de un movimiento con el hombro consiguió soltarse  del otro y le hizo una llave de judo al macarra que tenia agarrado, dejándolo caer al suelo con tanta fuerza que, a parte de un pequeño crujido, se vio como algunas baldosas del suelo se resquebrajaban. El otro se alejo, visiblemente impactado por lo que acababa de presenciar, dando algunos pasos hacia atrás. El líder se dio cuenta e intento agarrar al joven del sombrero de papel, pero solo consiguió atravesarlo como si de vapor se tratase. La silueta contoneante desapareció justo después mientras hacia una adornada reverencia.

Mientras, Owen se desarrugo un poco la chaqueta, se hizo crujir el hombro, el puño y miro sonriente al que tenia cogido a Evelyn, al que amenazo con tono divertido.

Bueno... ¿la vas a soltar?, ¿o voy a tener que pedírtelo por las malas? - No dio tiempo a reaccionar, antes de acabar la frase este se había movido a tal velocidad que ya estaba dándole un puñetazo en la cara al hombre, lanzándolo varios metros hacia atrás y dejándolo tirado en el suelo visiblemente dolorido. Eve se miro un poco la ropa, se bajo un poco la falda y miro a los que quedaban en pie,  Owen la miro y, con sorna, le comento. - Te has pasado con la lengua Eve... Que luego tu novio se me pone chulo, y ya sabes que le tengo ganas.- ¡Vete a la mierda Owen! Tenia que parecer de verdad, ademas, ni que me gustara hacerlo creído de mierda- El enemigo que había retrocedido antes se empezó a acercar hacia ellos, pero algo se lo impidió, unos tentáculos de sombras, aparecidos del suelo le agarraron,  mientras la chica se le acerco con una sonrisa en la cara y dulcemente le dijo.- Haz el favor de no moverte, estamos discutiendo.- El hombre sintió un escalofrío de terror.

   Owen empezó a caminar hacia el hombre pelirrojo, pero en ese mismo momento, el tipo al que había tirado al suelo antes se levanto y se abalanzo sobre el. En sus manos se podían ver unas garras que salían de donde antes debían estar las uñas. No tuvo tiempo de protegerse pero, algo impidió que le tocara. Entre el y su enemigo acababa de aparecer otra persona, armado con las mismas garras. Con el pelo castaño, cubriéndole los ojos casi por completo, su cara solo dejaba ver una sonrisa de oreja a oreja proyectada por unos gruesos labios. Era un chico algo mas alto que Owen, de complexión fuerte y vestía una camiseta ajustada y unos vaqueros. Debía tener también unos dieciséis años.

¿Quienes sois? .- Grito el jefe del grupo, visiblemente enfadado mientras veía todo en un lugar apartado de la pelea
Somos...- Empezó a decir Owen pero una voz le volvió a interrumpir
¡Somos los que atrapamos a las alimañas como tu en los siete mares!- Apoyado en una farola estaba el tipo de antes, levantándose el sombrero de papel.-  ¡¡Somos Dragones!!
Pues yo, soy un vampiro con muy mala leche... ¡y me habéis cabreado!

   Algo comenzó a cambiar en el vampiro. Este empezó a aumentar de tamaño mientras sus colmillos comenzaron a crecer, afilándose y saliendo de su boca, su piel se torno grisácea, de un color parecido a la ceniza, sus manos se convirtieron en unas garras enormes de color negro azabache, que brillaron a la luz de la luna. Al final su boca emitió un rugido muy potente, que obligo incluso a que alguno de los presentes tuviera que taparse los oídos. Los guardianes se colocaron frente a el, intentando rodearlo. Owen vacilo unos segundos antes de mover la cabeza de un lado a otro y empezar a tramar un plan junto con sus compañeros.

Cris.- Miro al chico del sombrero de papel.- ¡Utiliza tus poderes con el!, Nosotros lo entretendremos mientras tanto.- Comento en tono firme
¿Como te atreves a darme ordenes grumecillo?.- Alego indignado Cristopher
¡No es momento para discutir!- Exclamo mientras intentaba mirar a la vez a su compañero y a la bestia que acababa de aparecer ante ellos
Esta bien, pero después te mandare a galeras por tu insolencia hacia tu capitán.
¿De que va esto? Se suponía que nos enfrentábamos a vampiros de clase E, esto lo supera con creces.- Decía Eve para si misma algo preocupada mientras revisaba un cuaderno que llevaba encima.
Yo puedo solo con el.- Reseño, con un tono de voz bastante tranquilo, el joven de las garras que se puso al lado de Owen. Este miro atrás y vio que donde antes estaban los vampiros ahora solo quedaban montoncitos de ceniza
¡Joder Becket! ¡Necesitamos al menos uno para interrogarlo! Bueno, da igual. ¡Vamos a por el grandullón!

   Becket y Owen chocaron las manos y, de inmediato, fueron a por el monstruo corriendo en posición de combate. Mientras tanto, la chica, detrás suyo, cerró los ojos y empezó a realizar movimientos extraños con las manos. Los dos chicos intentaron golpear al enemigo, Becket dirigió sus garras hacia el estomago de la criatura a la vez que Owen le lanzaba un puñetazo a la cara, pero esto no sirvió de mucho ya que, el vampiro, hizo un barrido con su brazo, haciéndoles caer al suelo unos metros hacia atrás. Este se acerco e intento atravesarles con sus garras, pero ambos rodaron, uno a cada lado, esquivándole. Owen saco una pistola de dentro de su cazadora de cuero y le disparo un par de veces, acertándole en un ojo, lo que provoco que el monstruo se echara las manos a la cara y gritando de dolor. Al destaparse la cara su ojo estaba perfectamente, pero los dos chicos ya no estaban. Miro hacia Chris, y empezó a avanzar hacia el. Algo se lo impidió, las mismas sombras que antes habían detenido a uno de sus compañeros le estaban rodeando las piernas, pero este consiguió zafarse con par de movimientos sin ninguna dificultad. Christopher le miro fijamente a los ojos y dijo.

Es hora de que te enfrentes a la peor de las bestias del mar. ¡El kraken! .- Frente a el, de la tierra, surgieron una serie de tentáculos, el suelo comenzó a crear una especie de torbellino alrededor del vampiro. Este intento salir del cerco de tierra que se estaba resquebrajando pero uno de los tentáculos del animal se lo impidió, dándole un golpe que lo noqueo unos instantes. Antes de que pudiera reaccionar, estaba cayendo en un remolino de tierra hacia una boca llena de colmillos, que lo devoro en un instante, sin tan siquiera masticarlo.
Me encanta cuando Chris hace esto.- Comento la voz de Owen victoriosa

   El monstruo ahora estaba tirado en el suelo, inconsciente, y recuperando su forma normal poco a poco. Becket le dio la vuelta y le puso unas esposas en los brazos, acto seguido le dio la vuelta y, cuando nadie miraba, le arranco un colmillo de la boca al vampiro, acto seguido cogió a este y se lo echo al hombro. - ¿Bueno?, ¿Nos lo llevamos a la base? Tengo ganas de usarlo de saco de boxeo.- Su tono de voz era totalmente neutro, sin expresión.

Si. Felix tiene que estar en la puerta de la estatua del parque, esperándonos con la furgo.- Dijo la chica
¿Ya echas de menos a tu amorcito Eve? .- Bromeo Owen guardando su pistola en la funda que llevaba.
Owen, de verdad, vete a la mierda...

   La chica empezó a caminar hacia la salida, y sus compañeros la siguieron. Todos andaron por el parque a paso ligero, hasta llegar al punto de encuentro. La estatua del parque representaba lo que parecía un rey, o eso se suponía por la placa que había al pie, ya que era una obra de arte abstracto bastante extraña. Apoyado en una furgoneta, aparcada justo en la puerta, un chico que parecía algo mas mayor que ellos, completamente trajeado, de pelo castaño y que estaba mirándose los puños de la chaqueta de su traje. La furgoneta era completamente blanca, y tenia pinta de ser vieja, unos diez años, tenia algunas abolladuras y algún que otro rasguño, debido probablemente a algún choque o accidente poco importante.


Cada vez me gusta mas este coche, cualquier día Bubba nos dará unos patinetes.- Bromeo Owen
¿Como habéis tardado tanto?.- Comento para recibirles el individuo de la furgoneta con una forma de hablar bastante estirada y repelente.- No se debería tardar tanto con unos vampiros de clase E, de verdad no se como lo hacéis...
Si crees que puedes hacerlo mas rápido haber venido tu Felixcito.- Dijo, en tono molesto, el joven de la camiseta ajustada mientras abría la parte de atrás de la furgoneta, echaba dentro al vampiro y se metía con el.
En fin, subid todos, Max nos esta esperando.
Levemos anclas y pongamos rumbo a port royale.- Ordeno por ultimo el joven pirata

Los jóvenes subieron a la furgoneta y esta se alejo calle arriba, hasta perderse de vista en un cruce cercano, saltándose un semáforo en rojo. El parque volvió a quedar sumido en su tranquilidad habitual, las cenizas habían desaparecido, y un par de gatos bebían de los vasos de plástico que habían dejado los chicos tirados en el suelo.
« Última modificación: Octubre 26, 2011, 19:02 por Breaker_Blaziken » En línea

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« Respuesta #1 : Octubre 26, 2011, 19:04 »

Capitulo 2:

Diario de a bordo del Capitán Christopher Fhen:

21 de Julio de 20XX

   Esta es la primera entrada en este, mi nuevo diario de a Bordo. Mi nombre es Cristopher Fhen Dragón y capitán de esta mi tripulación. Me preocupa mi tripulación, la verdad son la pandilla de lobos de mar mas extraña que he conocido en mi vida. Para empezar esta Bubba, jefe del puerto y superior a todos, incluso a mi – De momento- es un hombre extraño que siempre viste traje, nos recogió cuando eramos tan solo unos grumetes y nos alojo en su casa. Es un buen hombre, algo duro, aun me duele la cara de aquella vez que me batí con el en duelo singular.

   Luego esta Felix, es un chico extraño, cree ser nuestro jefe, es vanidoso y algo creidillo, debe ser hijo de algún gobernador de alguna isla caribeña. No me inspira mucha confianza pero cumple con su trabajo al timón

   La tripulación también cuenta con un bardo, se llama Owen Ross, casi nunca obedece a las ordenes, temo que provoque un motín cualquier día, aun así ha demostrado ser un buen grumete, ha luchado en mil batallas y demuestra que le importa la tripulación

   Tampoco puedo olvidar a nuestro artillero, el poderoso Becket Madalotis, el peor bucanero con el que he tenido el honor, o deshonor, de luchar, junto con el. Hemos luchado en muchas batallas y tiene una habilidad especial para recibir golpes por todos lados y salir vivo, aunque alguna vez nos ha tocado traerlo al matasanos viento en popa toda vela en nuestra embarcación.

   Nuestra tripulación cuenta también con dos mujeres, una es Eve, la compañera de Felix, ambos comparten camarote, aunque Bubba no lo sabe. Es capaz de manejar las sombras a su antojo, a veces tiene muy mal carácter. Creo que Ross también va detrás suyo, pero no estoy seguro la verdad. La otra chica se llama Monica, es morena y de ojos que cambian de color, esta un poco loca, pero aquí al capitán le encanta y algún día la convertirá en la señora de Chris Fhen.

   Bueno, hablemos de nuestro trabajo, este consiste en capturar las criaturas de la noche que puedan quitar el sueño a los habitantes de la ciudad, es un trabajo altruista y voluntario, el que no quiera hacerlo es libre de marcharse utilizando la tabla sobre los tiburones, usted ya me entiende... ¡BUENO!...Hemos luchado contra vampiros, demonios, hombre lobo, y otros muchos seres que se pueden encontrar en cualquier esquina del ancho océano

   El sol comienza a asomar por la pequeña ventana de mi camarote, es hora de que vaya a soñar con las sirenas. Sin nada mas que añadir, se despide,con un cordial saludo, el Capitán Christopher Fhen



¿Ya estas otra vez con eso Chris? .- Dijo Owen que estaba apoyado junto a la puerta sonriendo
¡Grumete!, ¡no deberías espiar a tu capitán! Mas después de la insolencia de la otra noche.- Comento mientras daba al top en un magnetófono de tamaño considerable, el cual se encontraba apoyado en la pared. La habitación era bastante peculiar. Había una pequeña ventana circular, a modo de ojo de buey, y el suelo y las paredes estaban forrados en papel de pared imitando madera. Había una mesa llena de mapas y papeles con dibujos extraños (Uno de ellos era un monigote con colmillos, con una nota debajo que ponía vampiro, y una flecha señalando el dibujo). Las paredes estaban llenas de posters, destacaba sobre todos uno de ellos en los que salia el propio Cristopher, en pose señorial y que ponía, Programa de radio de Chris Fhen; Domingos a media noche en la 66.6; perseguimos el misterio. Christopher se levanto de su silla y camino hacia la puerta.
Que si, que si, pero Bubba quiere vernos en su despacho, así que cogete el sombrero y vamos.-  Ross rió. Christopher cogió su sombrero y, ataviado con un pijama de franela con barquitos pirata dibujados, tomo camino junto a su compañero hacia el despacho del director.

Ambos caminaron a través del pasillo de lo que parecía una residencia. El pasillo era algo estrecho y había puertas a ambos lados. Estas se abrían hacia dentro. Estaba todo bastante tranquilo, al fin y al cabo eran las siete y media de la mañana. Chris y Owen llegaron hasta unas escaleras que empezaron a bajar, hasta llegar a un hall, mas o menos grandes. Owen miro a la mujer que se encontraba en una mesa, situada a modo de recepción La mujer se estaba recogiendo su pelo moreno, con tonos azulados, mientras también les miraba y, cordialmente, les daba los buenos días

Por fin salieron a la calle, encontrándose en un espacio ajardinado. En la puerta que acababan de salir había una placa en la que ponía “Residencia Masculina”. Todo era como una especie de campus, con caminos de piedra rodeados de zonas de césped, con algunos arboles sueltos de gran tamaño repartidos por las distintas zonas del jardín

Sin fijarse mucho en el entorno tomaron camino a un edificio situado en el centro de todos. La verdad estaba todo en un poco de mal estado, mas por viejo que por mal uso. En las zonas de césped se podían ver zonas en la que no había nada de hierba, las paredes de los edificios tenían la pintura algo desconchada, las puertas también tenían partes de pintura levantada, aun así a los chicos no les importo mucho mientras ingresaban en ese edificio central cuya placa decía: Instituto de educación secundaria McGrawhill.

Nada mas entrar vieron, frente a ellos,  un chico de mas o menos su edad, que, armado con una escoba, se encontraba barriendo del suelo los restos de lo que parecía una bombilla.

¡Scraphy!.- Dijo Owen con tono alegre apoyando una mano en el hombro de este.- ¿Que tal estas?
Pues aquí...- Dijo con voz somnolienta y aburrida.- barriendo este estropicio, que he ido a cambiar una bombilla de allí arriba y se me ha caído la bombilla vieja.
Joder... que valor tienes de dejar las clases para dedicarte a esto...
¡Eh!, ¡no te creas!, para este trabajo hace falta mucho arte, ademas, soy también el encargado de ordenar el archivo, y eso esta bastante bien
¡Por las barbas de Belzebu! ¡¡QUE ES ESO!!.- Grito con ganas Christopher mientras iba corriendo a una papelera que cogió, levanto, vació su contenido en el suelo y metió la cabeza dentro. Tras unos segundos la saco diciendo.- Era una falsa alarma,  ya se sabe como son estas cosas...- Volviendo a colocarse el sombrero, que se le había caído la meter la cabeza en el cubo, se fue subiendo por las escaleras.
Odio mi trabajo.- Dijo entre dientes Scraphy acercándose a la papelera con la escoba y comenzaba a re coger restos de bocadillos, papeles de plata arrugados y otras cosas.
Bueno, te dejo aquí a tus cosas, ¡nos vemos luego!.- Owen hizo un gesto con la mano y siguió a Fhen.

Por fin llegaron a su destino. Era una puerta en la que ponía en una placa director. En unas sillas colocadas junto a ella estaban sentados otros chicos. Estos eran Felix, que al verlos se levanto el cuello del polo azul marino que llevaba puesto mientras apartaba la vista de ellos. Evelyn estaba a su lado, visiblemente dormida, pero hablando con Monica. De pie apoyado en una pared, con los brazos cruzados intentando marcar todo lo posible los músculos de los brazos, estaba Becket.

Llegáis tarde.- Dijo con aire altivo Felix
¡Hey Becket!.- Saludo Owen haciendo caso omiso a las palabras de Felix, que puso cara de enfado.
Ayer conseguí levantar diez kilos mas en el gimnasio.
A, bien...

Christopher se sentó junto a Monica y se la quedo mirando fijamente, sin que esta se inmutara.

Hooooola.- Dijo intentando sacar una voz mas profunda y grave, sin demasiado éxito.- ¿Que hace una dama como usted en un puerto como este?
Chris, no empieces...- Comento suspirando.

La puerta del despacho se abrió, de su interior salieron dos personas. Eran dos hombres, uno era físicamente de complexión fuerte, de pelo largo y, colocándose bien la corbata roja de su camisa, comentaba algo al otro, una persona muy alta (Debía medir casi dos metros) cuya cara, con la que algunos denominaban como “mirada de loco”, se veía que no estaba escuchando nada de lo que les estaba diciendo. Este se fijo en los chicos y les dijo:

Ya podéis pasar. Y tened cuidado, no esta de muy buen humor.
Y no lleguéis tarde a clase.- Comento el hombre de pelo largo pasándose la mano por la cara, como comprobando que ese día no se debía haber afeitado.

Ambos se alejaron por el pasillo tranquilamente hasta desaparecer por las escaleras. Mientras, los chicos entraron uno a uno. Ante ellos se encontraron una habitación muy familiar. Había una gran venta de fondo, frente a ella una mesa y un sillón enorme, junto al cual estaba, quitándose la chaqueta de un traje grisáceo un hombre. Era mayor, debía tener unos cincuenta años. Era ancho de hombros, con el pelo rapado, su barba estaba perfectamente cortada, cubriéndole la barbilla y el bigote de forma perfectamente simétrica. Sin decirles nada dejo apoyada la chaqueta en el respaldo del sillón y se dirigió hacia una de las estanterías que había en el despacho, cogió uno de los libros, lo abrió y empezó a ojearlo mientras se sentaba en su Sillón.

Frente a la mesa había dos sillas, que ya estaban ocupadas por dos personas. Eran un chico y una chica. El chico, que tenia el pelo larguísimo y algo descuidado se había dado la vuelta para verlos. Tenia una cara alargada, con una nariz aguileña y una mirada como que no le importaba quienes eran ni que estaba haciendo el mismo aquí. Tenia una pinta un poco descuidada y cara de no haber pegado ojo en días a lo que Becket no pudo evitar hacer un comentario al oído de Owen. - No sabia que Bubba ahora recogía vagabundos.- Becket rió para si mismo.

La otra persona era una chica que ni se había inmutado a su entrada. Era rubia, con mechones de color azul y rojo, cuyo pelo, también largo, aunque no tanto como el chico a su lado, le hacia varios tirabuzones. Owen se fijo en que en su brazo izquierdo tenia un pequeño tatuaje, aunque no pudo distinguir lo que era.

Bubba carraspeo haciendo que todos volvieran a prestar atención a este. Por fin hablo:

Bueno... ¿Que tal estáis? ¿bien?
Estamos bien señor.- Dijo Felix dando un paso al frente poniéndose firme.
¿Tengo pinta de general?... en fin dejemoslo... os he llamado antes de las clases para encargaros algo. Simplemente acaban de llegar dos nuevos “alumnos”.- el director hizo comillas con las manos.- Y necesito que les enseñéis el colegio, les llevéis a sus habitaciones y, si es posible, les expliquéis su trabajo aquí. Bueno levantaros y presentaos, no seáis tímidos.- les sonrió como pudo, se noto que no estaba acostumbrado e hizo una mueca bastante rara.

Los dos desconocidos se levantaron y se dieron la vuelta. Todos los chicos se quedaron mirando a la chica, que era bastante guapa. Tenia unos ojos verdes remarcados por una sombra de ojos, se notaba que hacia deporte a menudo y su cuerpo así lo demostraba con unos pantalones ceñidos y unas converse de color rojo. Chris no pudo evitar acercarse a ella.

¡Capitán Christopher Fhen a su servicio señorita! Pídame lo que necesita y yo se lo proporcionare.- Chris se quito el sombrero y le guiño uno ojo.
Em... eh... ¿gracias? Me llamo Kate. Mucho gusto.- Le cogió la mano y apretó, a lo cual Chris hizo una mueca de dolor intentando soltarse. Por fin, cuando lo logro, la mano le palpitaba y el se la agarraba con a otra mano mientras se soplaba, intentando reducir el dolor.- Ups, lo siento, es que no controlo mucho mi fuerza...
eh ¿y tu como te llamas?.- Pregunto Monica al chico.
Buffffff.- El chico suspiro.- Me llamo Rodrigo, pero todos me llaman Doblador.- Su cara no mostró ninguna expresión. Sin decir nada mas se quedo mirando a los chicos.
Bueno, bueno, id yendo a clase que yo tengo cosas que hacer. A y Felix... ¿Puedes quedarte un momento? - En la cara de Bubba se dibujo una sonrisa que hizo que se les erizaran los pelos de la nuca a todos. La comisura de su boca luchaba por mantener esa mueca. Enseguida Owen cogió la mano de Kate y la saco de la sala, a la vez que todos salían lo mas rápido que podían ¡Que el señor Stevenson sonría no puede ser bueno!. Nada mas que cerraron la puerta oyeron a alguien golpeando una mesa y después una gran cantidad de gritos, que ninguno se quedo a escuchar.

**

En lo alto del edificio principal, apoyada en una barandilla, se encontraba Keira Wilkinson mirando al horizonte con la mirada perdida. Keira tenia 27 años, aunque aparentaba algunos menos. Tenia el pelo castaño, con brillos dorados provocados por los rayos del sol unos ojos de un tono ligeramente azulado, que en ese momento reflejaban el paisaje que estaba viendo y un pequeña nariz respingona. En ese momento llevaba una blusa de color verde con sus dos primero botones desabrochados, dejando entrever un ligero escote y unos vaqueros de color piedra. Una voz la saco, como si de un jarro de agua fría se tratase, de sus pensamientos:

¡Keira! ¿Que estas haciendo aquí?

Por la puerta de entrada a la azotea acababa de aparecer un chico rubio de pelo corto con una ligera cresta y con una sonrisa dibujada en su cara. Vestido con un chándal de marca de color negro con franjas azules se acerco hasta la mujer y se puso, apoyado en la barandilla, a su lado.

Hola Mike.- La chica volvió a mirar el horizonte
¿Ya estas otra vez aquí? ¿Pensando en aquello?...- Al decir aquello Mike estuvo a punto de quedarse sin voz. Cogió aire y continuo.- Tu no tienes la culpa, lo que paso fue un accidente y tu no tuviste nada que ver, ya oíste a Bubba...
Ya... pero aun así yo podría haber hecho algo para impedirlo si hubiera estado preparada... y no en el lugar y momento equivocado...
Compadeciéndote no vas a conseguir nada, tienes que mirar adelante. - Alargo su mano para coger la de la chica pero esta la aparto.
No me dices nada nuevo Mike...
Aun así sabes que yo.- La campana de entrada a clase sonó, ahogando las palabras de Michael.
Me tengo que ir, no conseguiría que los chicos llegaran a la hora si no lo hago primero.- Keira dibujo una fugaz sonrisa en su rostro desapareció por la puerta detrás suyo.

El profesor se dio la vuelta, se apoyo en la barandilla y, tras mirar unos segundos hacia abajo, tomo el mismo camino que su compañera.
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