Aclaracion: Esto es un libro que estoy escribiendo, pero lo voy a ir publicando auqi para forzarme a escribir, igual tardo un poco entre capitulo y capitulo por la tonteria d eir a registrarlo y tal xDDDD. Espero que os guste y por favor, sed criticos, decidme en que fallo en que acierto y sobre todo, no me dejeis no acabarlo!!!!!!! Sin mas, espero que os guste esta historia made in me

Capitulo 1:
Era una noche de Primavera en la pequeña ciudad de High Valley. Una pareja de adolescentes estaba a solas en un parque, sentados en un banco, justo al lado de una fuente, y rodeados por gran cantidad de arboles con sus correspondientes caminos de tierra que se iban enrrevesando mas y más; los jóvenes estaban equipados con una botella de vodka y otra de limonada. El chico estaba sirviendo a la chica en un vaso de plástico mientras mantenían una pequeña conversación y se reían juntos.
Me alegro que hayamos venido esta noche los dos solos.- Dijo el chico pasándose la mano por su pelo rubio, mientras sus ojos marrones se centraban en los ojos claros de ella,de un azul invernal; había una ligera brisa por lo que esa noche se había vestido con una sudadera con cremallera negra sobre su camiseta blanca favorita a juego con unos vaqueros raídos y unas deportivas gastadas.
Bueno... parecías mas soso de lo que en realidad eres Owen, creia que me aburriría mas.- La chica le guiño un ojo, rio y dio un traguito. La joven era castaña, de pelo liso y ojos azules. Bastante guapa. Llevaba una camiseta negra y una minifalda con unos legins.- Aun asi yo tambien me alegro de haber venido...
Ambos comenzaron a acercarse poco a poco en el banco, al joven se le notaba intranquilo y se puso como un tomate mientras cogia la mano de la chica- Evelin...
ésta sonrió: - ¿Que haces? - Le pregunto con un tono picarón.
Pues... Esto.- Owen le dio un beso sin avisar. Solo fue un roce de medio segundo, enseguida se aparto y la miro a la cara. Esta se quedo sin respiración unos instantes, antes de lanzarse hacia el y empezar a besarlo apasionadamente. Ambos se acercaron mas aun y empezaron a rodearse con los brazos ajenos a lo que pasaba a su alrededor...
De entre los arbustos empezaron a aparecer, sin emitir sonido alguno, cuatro personas que se estaban acercando hacia ellos, rodeándolos poco a poco. Uno de ellos, cuyo pelo, negro con mechones rojos, se mantenía en alto gracias a la gomina se toco el piercing en forma de aro y sonrió antes de dar unos toquecitos en el hombro al chico que, sobresaltado, se alejo de la chica y se quedo paralizado por el miedo.
Vaya, vaya... ¿Que tenemos aquí? Un par de tortolitos a la luz de la luna.- Dijo con sorna mientras los miraba fijamente con sus ojos, que brillaron dejando entrever que sus pupilas eran de un tono cobrizo
Sangre fresca jefe.- Dijo otro de los extraños, con un tono de emoción en su voz, guiñando un ojo. Este se intento alisar un poco el flequillo de su peinado mas neutral que el de sus compañeros, también negro. Vestía igual que el resto de sus compañeros, con una camiseta negra de lo que parecía un grupo de rock. Este en particular tenia arrancadas las mangas de una camiseta de AC/DC.
No deberíais estar en el parque a estas horas, suele estar lleno de gente mala que se dedica a atacar a parejitas distraídas.- Volvió a tomar la palabra el primero, que saco un mechero y se encendió un cigarro que acababa de sacar de un paquete.- ¿Y sabéis lo que les pasa a esas parejitas indefensas?
Uno de los recién llegados agarro a Evelyn y la levanto, lo mismo hicieron otros dos con Owen. Mientras ella intentaba zafarse moviendo brazos y piernas el chico seguía sin reaccionar, parecía totalmente aterrorizado, con la cabeza agachada y sin emitir ni un solo sonido. La joven empezó a gritar pidiendo auxilio e incluso consiguió dar una patada a uno de los tipos que la sujetaba, el cual ni se inmuto.
Grita lo que quieras, nadie podrá oírte.- El extraño sonrió y dio una nueva calada.
¡¡¡A del barco marineros!!! .- Exclamo una voz algo aguda pero potente. Todos miraron al lugar de donde procedía esta. Hacia ellos se acercaba un chico. Este no tendría mas de quince o dieciséis años. Al principio solo se podía distinguir su silueta pero a medida que se aproximaba a una farola se pudo observar que era moreno, tanto de piel como de pelo e iba ataviado con ropa oscura, con una sudadera en la que se podía leer “We believe” y, lo mas extraño de todo, un sombrero hecho con papel de periódico sobre su cabeza.- Soltad a esos grumetes antes de que me enfade.- Volvió a decir con una voz aflautada con una marcada entonación al final.
¿Esto es una broma? - Pregunto el que agarraba a Eve, un joven de unos 20 años con la cara llena de piercings, un tatuaje que le ocupaba todo el brazo y una cresta bastante llamativa que seguro le había costado un buen rato peinarse. En su camiseta podía observarse la calavera de Misfits.- ¿Ahora estamos en la isla del tesoro o que?.- Todos se rieron con este comentario.
El líder de la banda se acerco al recién llegado hasta quedarse a unos pasos de el, lo miro de arriba a abajo y dijo con su habitual tono de superioridad y desafiante:
¿Algún problema capitán Esparrago? .- Algunos siguieron riendo. Otros se callaron totalmente para escuchar lo que pasaba
Esta zona pertenece a ¡mi!.- remarco el mi.- tripulación, no me gustaría tener que realizar un abordaje así que suelten a esos grumetes y váyanse.- Hizo un gesto con la mano señalandoles por donde se podían ir.
¿O si no?.- El hombre tiro el cigarrillo, lo piso, y se acerco mas al Capitán, quedándose a un palmo de este, El capitán seguía mirando al frente, sin hacer caso a la cara de su oponente, que le pasaba una cabeza de altura.
El chico empezó a hacer aspavientos, como si llorara, lo cual noto uno de sus captores que, con tono burlón, le dijo.
¿Que pasa bebe? ¿Tienes miedo? .- El chico levanto la cabeza, se estaba riendo, consiguió coger del brazo al tipo que le hablaba y con aire de autosuficiencia por fin dijo algo.- ¿De quien? ¿De ti gilipollas?.- Owen lo agarro mas fuerte, de un movimiento con el hombro consiguió soltarse del otro y le hizo una llave de judo al macarra que tenia agarrado, dejándolo caer al suelo con tanta fuerza que, a parte de un pequeño crujido, se vio como algunas baldosas del suelo se resquebrajaban. El otro se alejo, visiblemente impactado por lo que acababa de presenciar, dando algunos pasos hacia atrás. El líder se dio cuenta e intento agarrar al joven del sombrero de papel, pero solo consiguió atravesarlo como si de vapor se tratase. La silueta contoneante desapareció justo después mientras hacia una adornada reverencia.
Mientras, Owen se desarrugo un poco la chaqueta, se hizo crujir el hombro, el puño y miro sonriente al que tenia cogido a Evelyn, al que amenazo con tono divertido.
Bueno... ¿la vas a soltar?, ¿o voy a tener que pedírtelo por las malas? - No dio tiempo a reaccionar, antes de acabar la frase este se había movido a tal velocidad que ya estaba dándole un puñetazo en la cara al hombre, lanzándolo varios metros hacia atrás y dejándolo tirado en el suelo visiblemente dolorido. Eve se miro un poco la ropa, se bajo un poco la falda y miro a los que quedaban en pie, Owen la miro y, con sorna, le comento. - Te has pasado con la lengua Eve... Que luego tu novio se me pone chulo, y ya sabes que le tengo ganas.- ¡Vete a la mierda Owen! Tenia que parecer de verdad, ademas, ni que me gustara hacerlo creído de mierda- El enemigo que había retrocedido antes se empezó a acercar hacia ellos, pero algo se lo impidió, unos tentáculos de sombras, aparecidos del suelo le agarraron, mientras la chica se le acerco con una sonrisa en la cara y dulcemente le dijo.- Haz el favor de no moverte, estamos discutiendo.- El hombre sintió un escalofrío de terror.
Owen empezó a caminar hacia el hombre pelirrojo, pero en ese mismo momento, el tipo al que había tirado al suelo antes se levanto y se abalanzo sobre el. En sus manos se podían ver unas garras que salían de donde antes debían estar las uñas. No tuvo tiempo de protegerse pero, algo impidió que le tocara. Entre el y su enemigo acababa de aparecer otra persona, armado con las mismas garras. Con el pelo castaño, cubriéndole los ojos casi por completo, su cara solo dejaba ver una sonrisa de oreja a oreja proyectada por unos gruesos labios. Era un chico algo mas alto que Owen, de complexión fuerte y vestía una camiseta ajustada y unos vaqueros. Debía tener también unos dieciséis años.
¿Quienes sois? .- Grito el jefe del grupo, visiblemente enfadado mientras veía todo en un lugar apartado de la pelea
Somos...- Empezó a decir Owen pero una voz le volvió a interrumpir
¡Somos los que atrapamos a las alimañas como tu en los siete mares!- Apoyado en una farola estaba el tipo de antes, levantándose el sombrero de papel.- ¡¡Somos Dragones!!
Pues yo, soy un vampiro con muy mala leche... ¡y me habéis cabreado!
Algo comenzó a cambiar en el vampiro. Este empezó a aumentar de tamaño mientras sus colmillos comenzaron a crecer, afilándose y saliendo de su boca, su piel se torno grisácea, de un color parecido a la ceniza, sus manos se convirtieron en unas garras enormes de color negro azabache, que brillaron a la luz de la luna. Al final su boca emitió un rugido muy potente, que obligo incluso a que alguno de los presentes tuviera que taparse los oídos. Los guardianes se colocaron frente a el, intentando rodearlo. Owen vacilo unos segundos antes de mover la cabeza de un lado a otro y empezar a tramar un plan junto con sus compañeros.
Cris.- Miro al chico del sombrero de papel.- ¡Utiliza tus poderes con el!, Nosotros lo entretendremos mientras tanto.- Comento en tono firme
¿Como te atreves a darme ordenes grumecillo?.- Alego indignado Cristopher
¡No es momento para discutir!- Exclamo mientras intentaba mirar a la vez a su compañero y a la bestia que acababa de aparecer ante ellos
Esta bien, pero después te mandare a galeras por tu insolencia hacia tu capitán.
¿De que va esto? Se suponía que nos enfrentábamos a vampiros de clase E, esto lo supera con creces.- Decía Eve para si misma algo preocupada mientras revisaba un cuaderno que llevaba encima.
Yo puedo solo con el.- Reseño, con un tono de voz bastante tranquilo, el joven de las garras que se puso al lado de Owen. Este miro atrás y vio que donde antes estaban los vampiros ahora solo quedaban montoncitos de ceniza
¡Joder Becket! ¡Necesitamos al menos uno para interrogarlo! Bueno, da igual. ¡Vamos a por el grandullón!
Becket y Owen chocaron las manos y, de inmediato, fueron a por el monstruo corriendo en posición de combate. Mientras tanto, la chica, detrás suyo, cerró los ojos y empezó a realizar movimientos extraños con las manos. Los dos chicos intentaron golpear al enemigo, Becket dirigió sus garras hacia el estomago de la criatura a la vez que Owen le lanzaba un puñetazo a la cara, pero esto no sirvió de mucho ya que, el vampiro, hizo un barrido con su brazo, haciéndoles caer al suelo unos metros hacia atrás. Este se acerco e intento atravesarles con sus garras, pero ambos rodaron, uno a cada lado, esquivándole. Owen saco una pistola de dentro de su cazadora de cuero y le disparo un par de veces, acertándole en un ojo, lo que provoco que el monstruo se echara las manos a la cara y gritando de dolor. Al destaparse la cara su ojo estaba perfectamente, pero los dos chicos ya no estaban. Miro hacia Chris, y empezó a avanzar hacia el. Algo se lo impidió, las mismas sombras que antes habían detenido a uno de sus compañeros le estaban rodeando las piernas, pero este consiguió zafarse con par de movimientos sin ninguna dificultad. Christopher le miro fijamente a los ojos y dijo.
Es hora de que te enfrentes a la peor de las bestias del mar. ¡El kraken! .- Frente a el, de la tierra, surgieron una serie de tentáculos, el suelo comenzó a crear una especie de torbellino alrededor del vampiro. Este intento salir del cerco de tierra que se estaba resquebrajando pero uno de los tentáculos del animal se lo impidió, dándole un golpe que lo noqueo unos instantes. Antes de que pudiera reaccionar, estaba cayendo en un remolino de tierra hacia una boca llena de colmillos, que lo devoro en un instante, sin tan siquiera masticarlo.
Me encanta cuando Chris hace esto.- Comento la voz de Owen victoriosa
El monstruo ahora estaba tirado en el suelo, inconsciente, y recuperando su forma normal poco a poco. Becket le dio la vuelta y le puso unas esposas en los brazos, acto seguido le dio la vuelta y, cuando nadie miraba, le arranco un colmillo de la boca al vampiro, acto seguido cogió a este y se lo echo al hombro. - ¿Bueno?, ¿Nos lo llevamos a la base? Tengo ganas de usarlo de saco de boxeo.- Su tono de voz era totalmente neutro, sin expresión.
Si. Felix tiene que estar en la puerta de la estatua del parque, esperándonos con la furgo.- Dijo la chica
¿Ya echas de menos a tu amorcito Eve? .- Bromeo Owen guardando su pistola en la funda que llevaba.
Owen, de verdad, vete a la mierda...
La chica empezó a caminar hacia la salida, y sus compañeros la siguieron. Todos andaron por el parque a paso ligero, hasta llegar al punto de encuentro. La estatua del parque representaba lo que parecía un rey, o eso se suponía por la placa que había al pie, ya que era una obra de arte abstracto bastante extraña. Apoyado en una furgoneta, aparcada justo en la puerta, un chico que parecía algo mas mayor que ellos, completamente trajeado, de pelo castaño y que estaba mirándose los puños de la chaqueta de su traje. La furgoneta era completamente blanca, y tenia pinta de ser vieja, unos diez años, tenia algunas abolladuras y algún que otro rasguño, debido probablemente a algún choque o accidente poco importante.
Cada vez me gusta mas este coche, cualquier día Bubba nos dará unos patinetes.- Bromeo Owen
¿Como habéis tardado tanto?.- Comento para recibirles el individuo de la furgoneta con una forma de hablar bastante estirada y repelente.- No se debería tardar tanto con unos vampiros de clase E, de verdad no se como lo hacéis...
Si crees que puedes hacerlo mas rápido haber venido tu Felixcito.- Dijo, en tono molesto, el joven de la camiseta ajustada mientras abría la parte de atrás de la furgoneta, echaba dentro al vampiro y se metía con el.
En fin, subid todos, Max nos esta esperando.
Levemos anclas y pongamos rumbo a port royale.- Ordeno por ultimo el joven pirata
Los jóvenes subieron a la furgoneta y esta se alejo calle arriba, hasta perderse de vista en un cruce cercano, saltándose un semáforo en rojo. El parque volvió a quedar sumido en su tranquilidad habitual, las cenizas habían desaparecido, y un par de gatos bebían de los vasos de plástico que habían dejado los chicos tirados en el suelo.